Cuando estamos bien

Normalmente vemos en facebook, instagram, etc. fotos con mensajes muy bonitos. “Si me caigo me vuelvo a levantar”, “Cree en ti y todo es posible”, “Lo único imposible es aquello que no intentas”.

Qué bonitas y esperanzadoras son, creo que no hay nadie que piense que “voy a mejorar con todo ésto que me manda el universo o mi prima por whatsapp”.

Da igual, todos queremos mejorar y muchas veces lo intentamos y damos pasitos hacia adelante. Hay otras veces que no se parece mucho una situación a otro, ya que no es que estemos bien o medianamente, es que ni siquiera estamos.

Entonces nos mandan o vemos en las redes sociales ésas fotos con mensajes bonitos y nos podemos echar a llorar, ya que la vida tiene un curso y no espera a nadie y lo que damos por hecho hoy, mañana no está. No está un trabajo, no está un familiar, no tiene por que fallecer puede que sólo vuele del nido, pero también duele. A veces no sabemos por donde tirar, “con tantos caos mi trabajo no me gusta y ésto no era  lo que quería ser de mayor”.

Y sigues haciendo algo que ya no te gusta o nunca te gustó pero hay que pagar facturas. Por éso a veces, nos podemos poner a llorar, por dentro, por fuera o por ambos sitios porque estamos bloqueados, no sabemos por donde tirar aunque como burros, seguimos tirando del carro.

Desde que nacemos, tenemos un Ángel de la guarda, llamado así para los niños, un protector o guía para los adultos, nos cuidan y doy fe de ello, siempre dije que el día que muriera mi Ángel me daría de tortas por todo el trabajo que le he dado, luego te das cuenta que muchas situaciones son aprendizajes propios y que tu guía, te sostiene y te ayuda hasta un punto, ya que hay libre albedrío.

Algunas veces para decirte ya que es hora de salir de donde estás, alguien te manda una de ésas fotos bonitas y viene firmada. Ésas señales son para que pidas ayuda, para que ése bloqueo, ésa pena o ése lo que sea que tengamos, porque nombres hay muchos, se marche, disminuya o desaparezca por completo.

Ahí es donde entran en acción los terapeutas o psico-terapeutas. Los que llevan muchos años de experiencia y muchos títulos, si hay que tirar de ello se hace, en su camino. Aquello que te dicen, es verdad que mierda de momento tienes ahora, en vez de vamos que ya es hora de tomar el toro por los cuernos,  como te dice ya la mayoría de las personas cercanas.

Entonces, cuando escuchas que alguien te entiende, cuando ves a hay empatía con aquello que te pasa, respirar y sabes que has empezado a salir de donde estás y lloras de nuevo, sólo que ésta vez de felicidad, quizá por primera vez desde hace mucho tiempo.

Éso es lo que hacemos en el Sueño de Alma, ayudarte para que salgas de donde ya no es hora de salir, de encontrar tu sitio, de decir adiós a quién corresponda, a cerrar página o a abrir un nuevo libro.

Llevamos muchos años haciéndolo y formándonos y a veces hasta llorando con las personas que estamos ayudando. Porque a veces es cierto que la vida nos da un revés y de ésas situaciones no sabemos salir, sólo que con ayuda, todo es posible.

Nos hemos formado en muchas disciplinas y hemos probado muchas más, no estamos cerrados a aprender algo nuevo, ya que lo más bonito, es ver cómo alguien viene triste y se marcha con una sonrisa, aunque sea ligera.

María Jesús Arenas Merlo